domingo, 20 de marzo de 2016

¿Qué es un proyecto de intervención?

  por Gabriela Torres Martínez

Para hablar acerca del proyecto de intervención, comenzaremos definiendo qué es un proyecto.

Un proyecto es un proceso de ordenamiento mental que disciplina metódicamente el qué hacer del individuo.

Existen muchas interpretaciones del término proyecto, las cuales dependen del punto de vista que se adopte en determinado momento. En diversas definiciones de proyecto se expresa la idea de ordenamiento de antecedentes y datos, con el objeto de estimar la viabilidad de realizar determinada acción. El proyecto tiene como fin satisfacer una necesidad, corriendo el menor riesgo posible de fracaso, permitiendo el mejor uso de los recursos disponibles. Existen diversas definiciones de proyectos expresadas por diferentes autores:

“Un proyecto es un modelo de emprendimiento a ser realizado con las precisiones de recursos, de tiempo de ejecución y de resultados esperados” (Ibarrolla, 1972).

“Un proyecto es la búsqueda de una solución inteligente al planteamiento de un problema, tendiente a resolver una necesidad humana” (Sapag y Sapag, 1987).

“Un proyecto es un conjunto de medios ejecutados de forma coordinada, con el propósito de alcanzar un objetivo fijado de antemano” (Chervel y Le Gall, 1991).

Un proyecto es una propuesta ordenada de acciones que pretenden la solución o reducción de la magnitud de un problema que afecta a un individuo o grupo de individuos y en la cual se plantea la magnitud, características, tipos y periodos de los recursos requeridos para completar la solución propuesta dentro de las limitaciones técnicas, sociales, económicas y políticas en las cuales el proyecto se desenvolverá.

Formular un proyecto es ante todo un proceso creativo.[1]

Tratando de simplificar, sin perder de vista todas las causales de complejidad, podríamos decir que un proyecto consiste en la sistematización lógica de una idea de cambio o de intervención.

En un proyecto debe especificarse claramente:

Qué se quiere lograr

Por qué y para que se quiere lograr.

Dónde se va a lograr.

Quién lo va a lograr.

Cómo y por qué medios. (Acciones, insumos, recursos y condiciones).

Con qué se cuenta y que es necesario conseguir.

Qué productos se van a lograr.

Cuándo se logrará

Riesgos y posibilidades que el entorno ofrece.

Cuál es el costo total o presupuesto requerido.

A qué fuentes de financiación se acudirá.

Qué criterios e indicadores se utilizarán para verificar o valorar el nivel de éxito en los resultados que se alcancen. [2]

TIPOS DE PROYECTOS



Existen diversas clasificaciones, en cuanto a los tipos de proyectos, para lo cual se mostrará a continuación la más pertinente al tema.



Se consideran los siguientes tipos de proyecto:



a. Proyectos de intervención

b. Proyectos de evaluación

c. Proyectos de desarrollo tecnológico

d. Proyectos de investigación

e. Proyectos de investigación-acción.



Las fronteras entre estos tipos de proyecto no son totalmente nítidas ni están inequívocamente delimitadas, y en consecuencia, suele haber procedimientos, metodologías, recursos técnicos y derroteros comunes en la realización de cualquiera de ellos.



Redactar el proyecto de intervención entraña, al menos, describir con todo detalle en qué  consiste la intervención y a quién va dirigida, fundamentarla, justificarla, exponer sus antecedentes, exponer el modo de ejecutarla, y describir cuáles son sus beneficios esperados. Estos elementos configuran el QUÉ, el POR QUÉ, el PARA QUÉ y el CÓMO, que constituyen los componentes comunes a cualquier tipo de proyecto. [3]



CONCEPTO DE PROYECTO DE INTERVENCIÓN



Un proyecto de intervención es un plan, acción o propuesta, creativa y sistemática, ideada a partir de una necesidad, a fin de satisfacer dicha carencia, problemática o falta de funcionalidad para obtener mejores resultados en determinada actividad.



CARACTERÍASTICAS DE UN PROYECTO DE INTERVENCIÓN.

Se entiende que un plan o proyecto de intervención consiste en un conjunto de acciones sistemáticas, planificadas, basadas en necesidades identificadas y orientada a unas metas, como respuesta a esas necesidades, con una teoría que lo sustente (Rodríguez Espinar y col., 1990).



Según esta definición, las características de un proyecto de intervención serían:

·         Todo proyecto comporta una serie de actividades de duración determinada. Esto diferencia a los proyectos de prestación de servicios, que suponen un proceso continuo.

·         En los proyectos se combina la utilización de recursos humanos, técnicos, financieros y materiales.

·         Todo proyecto tiene que alcanzar productos y  resultados, de acuerdo con los objetivos previstos en su diseño y conceptualización.



Por ello, en todo proyecto subyace siempre:

·         Una descripción de los que se quiere conseguir indicando con precisión la finalidad del mismo.

·         Una adaptación del proyecto a las características del entorno y a las personas que lo van a llevar a cabo.

·         Unos datos e informaciones técnicas para  el mejor desarrollo del proyecto, así como instrumentos de recogida de datos.

·         Una temporalización precisa para el desarrollo del proyecto. [4]



Respecto a las características que deben cumplir una acción, programa o proyecto para que se considere intervención, hay un cierto consenso en que se deben contemplar las siguientes:

·         Diagnóstico de necesidades

·         Objetivos de intervención

·         Contenido de la intervención

·         Contexto de desarrollo

·         Destinatarios de la intervención

·         Funciones de la intervención

·         Agentes de la intervención

·         Evaluación de la intervención[5]



Otra clasificación de apartados para una correcta formulación de un proyecto de intervención sería:

·         Fundamentación: Razones por las que se necesita realizar el proyecto

·         Finalidad: A qué fin contribuirá el logro de los objetivos del proyecto.

·         Objetivos: Qué se espera obtener del proyecto en el caso de que tenga éxito.

·         Beneficiarios directos e indirectos: A quién va dirigido el proyecto.

·         Actividades: Con qué acciones se generarán los productos.

·         Gastos: Qué recursos se necesita para obtener el producto y lograr los objetivos.

·         Responsables y estructura administrativa: Quién ejecutará el proyecto.

·         Modalidades de operación: Cómo se ejecutará el proyecto.

·         Calendario: En cuánto tiempo se obtendrán los  productos y se lograrán los objetivos  previstos.

·         Prerrequisitos: cuales son los factores externos que deben existir para asegurar el éxito del proyecto. [6]





EJEMPLO DE UN PROYECTO DE INTERVENCIÓN:

UNIDAD DIDÁCTICA "NUR": CON DERECHO A REZO.[7]



LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA CON POCOS RECURSOS





1.-Fundamentación

Se pretende sensibilizar a los jóvenes en la importancia de las pequeñas cosas y concientizar de que no son necesarios demasiados materiales para desarrollar una actividad creativa. En un contexto de tradición musulmana, en el Monte María Cristina de Melilla vamos a realizar este proyecto de intervención urbana para conocer la importancia de "NUR", que significa LUZ en árabe y jugando con esa luz, crear un espacio nuevo y creativo coherente con su vida y su religión.



2.-Temporalización: duración de 15 días (dos horas diarias): 30 horas totales incluyendo búsqueda de material y realización de la actividad.



3.- Objetivos de la Unidad:


4.-Contenidos de la Unidad:


5.-Metodología:

Grupos formados por tres mujeres y tres niños en cada uno van a realizar lámparas que den luz a todo el barrio con materiales reciclados y olvidados que se encuentren en su entorno. Para ello se elegirán los materiales en los diferentes puntos del barrio y en sus casas contando con la ayuda de los monitores y seleccionando los que puedan ser más útiles para el desarrollo de la actividad. Las lámparas se realizarán en pequeños racimos, vistosas y se les colocarán unos sencillos dispositivos de luz. Todo se colocará en distintos puntos del barrio, de forma estratégica, formando un conjunto. En la entrada del barrio se colocará igualmente una hilera de lámparas de papel reciclado. El papel se cortará en pequeñas tiras y estará escrito por los grupos de manera individual en el que en el idioma que deseen expresarán sentimientos y emociones que servirán para evaluar la actividad de esos días como para darnos a conocer los entresijos de su cultura y tradiciones.



Dividimos el proyecto en las siguientes fases de trabajo:



6.-Actividades:


 7.-Recursos materiales:

Para que el proyecto entre en total coherencia con la educación artística con los mínimos recursos posibles, para esta actividad vamos a contar con el mínimo material: bombillas y dispositivos de anclaje, hojas de papel para la realización de los bocetos y de la segunda parte de la intervención (lámparas de papel), lápices y colores, tijeras, cola blanca y cámara de fotos para el registro del proceso.


8.-Criterios de Evaluación:

Nos encontramos ante un proyecto que, una vez realizado, nos basaríamos en los siguientes puntos para evaluar:

- Toma de mayor conciencia en cuanto al reciclaje y a su entorno.

- Libertad a la hora de diseñar las lámparas.

- Correcto uso y responsabilidad del material propio y adquirido fuera.

- Originalidad.

- Buen trabajo en grupo teniendo en cuenta las diferencias de edad.

- Interés por compartir experiencias finales para su enriquecimiento y el de los demás implicados en el proyecto.



Al encontrarnos ante un proyecto que aún no ha sido llevado a cabo, he realizado una pequeña simulación de cómo quedarían las lámparas en estos bocetos que muestran una de las calles del Monte así como el detalle de un par de ejemplos de lámparas recicladas con ropa y vidrio...Aparte, podrían realizarse con otros materiales como cds, cajas de cds, cajas de fruta, envases de plástico (yogurt), anillas de lata, plásticos, rollos de papel, cartón...e infinidad de objetos más que pueden reciclarse y dar nueva vida, en este caso...LUZ. Es un proyecto de mucha sensibilidad artística y que sería realizado con especial mimo para dar voz a quien no la tienen.



Boceto lámparas de vidrio


Boceto lámparas ropa inservible.

 

 Pequeña simulación de una calle del Monte con diversas lámparas.



[1] Cfr. PARRA, J. (2009). UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBRIA. Recuperado el 3 de SEPTIEMBRE de 2011, de •http://www.virtual.unal.edu.co/cursos/agronomia/2008868/lecciones/capitulo_2/cap2lecc3_1.htm

[2] Cfr. CONOCIMIENTOSWEB.NET. (s.f.). Recuperado el 10 de septiembre de 2011, de IMPORTANCIA DEL TRABAJO POR PROYECTO: http://www.conocimientosweb.net/descargas/article1238.html
[3] Cfr. HERNÁNDEZ MELENDEZ, E. (2006). TODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN. Recuperado el 3 de SEPTIEMBRE de 2011, de COMO ESCRIBIR UNA TESIS: http://metodoinvestigacion.files.wordpress.com/2008/05/como_escribir_tesis_ana-h.pdf

[4] Cfr. CABRERA PEREZ, L., & GONZALEZ AFONSO, M. (s.f.). LA INTERVENCIÓN EDUCATIVA Y SOCIAL. Recuperado el 10 de SEPTIEMBRE de 2011, de ELABORACIÓN DE PROYECTOS: http://www.redcanariarural.org/materiales/Eje%201/1.6/Lidia%20Cabrera.pdf
[5] Cfr. SLIDESHARE. (s.f.). Recuperado el 03 de septiembre de 2011, de GUÍA METODOLÓGICA: http://www.slideshare.net/guest35b9e4/proyecto-de-intervencin-ii-part
[6] Op.cit.
[7] Cfr. ROSA, A. (mayo de 2011). Recuperado el 09 de septiembre de 2011, de lepetitartist: http://lepetitartist.blogspot.com/2011/05/unidad-didactica-nur-con-derecho-rezo.html

miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Cómo se elabora un proyecto de intervención?

por Antonio Navarrete Mosqueda

Dentro del rubro educativo, un proyecto de intervención es un plan para lograr llevar a cabo mejoras en los procesos donde se hayan detectado fallas o procedimientos susceptibles de tener mejoramiento o algunos indicadores de posibles problemáticas. Un primer acercamiento hacia la resolución de las situaciones conflictivas es  lograr identificarlas normalmente mediante un proyecto de investigación. Una vez que se ha identificado la cuestión que demanda atención, es posible embarcarse en el diseño de un proyecto designado para resolver favorablemente las situaciones encontradas. Consecuentemente, se elabora un diagnóstico que permita ver en forma comprehensiva la magnitud y alcance de las cuestiones problemáticas o que requieren mejoramiento. Con el diagnóstico se podrá tener una idea de lo que representa para la institución las cuestiones problemáticas y que el posponer una intervención puede tener consecuencias no deseables para los involucrados en los procesos educativos.



 Así mismo, es parte del proceso el delimitar el problema, de tal forma que haya claridad entre lo que se ha identificado y las acciones que se proponen para mejorar esa situación. Los involucrados en un proceso de intervención educativa requieren conocer las extensiones de las situaciones problemáticas y las modalidades en que pueden emprenderse acciones tendientes a resolver los planteamientos iniciales. Con la delimitación del problema, pueden los involucrados emprender las acciones pues ya saben a lo que se enfrentan. Como parte integral del proyecto, es necesario justificar y fundamentar la intervención.  Esta es la parte donde se explica el porqué se pretende realizar el proyecto y para qué se quiere llevar a cabo. Esta parte del proyecto busca establecer las bases sobre las cuales se van a explorar las formas indicadas para que la labor educativa fluya de manera que permita un crecimiento.



Partiendo de la situación ya identificada, de la elaboración de un diagnóstico, con la finalidad de saber más acertadamente qué medidas son las más pertinentes para el caso que nos ocupa y con las razones expuestas, se proponen los objetivos de la intervención. Esto permite al proyecto tener una dirección específica explicando a dónde se pretende llegar y qué se espera lograr al final del proyecto.  A partir de entonces, se elaboran las estrategias encaminadas a la resolución gradual de las dificultades encontradas especificando acciones concretas que se implementarán durante el proceso. Las estrategias especifican las formas en que se van a atacar las situaciones problemáticas y pretenden establecer un orden lógico y efectivo de actuar en los asuntos que se pretenden resolver o mejorar.



Para darle continuidad al diseño, se deben determinar las condiciones de aplicación del proyecto, es decir los recursos, tiempos, participantes, formas de evaluación y seguimiento. Una vez reunido lo anterior, se presenta el proyecto para su autorización. Esto es, a grandes rasgos, lo que según el documento de la UPN se demanda de un proyecto de intervención. [1]



Indudablemente, para planear el diseño de un proyecto de intervención, lo primero que tenemos que hacer es responder a las siguientes preguntas:[2]

·         ¿QUÉ HACER?: Propuesta

·         ¿PARA QUÉ? : planteamiento del contexto y del problema.

·         ¿A QUIÉNES?: personas implicadas como destinatarios.

·         ¿CON QUIÉNES?: personas implicadas como responsables.

·         ¿DÓNDE? : lugares y espacios en donde se realizan las actividades.

·         ¿CUÁNDO? : cuadro temporal en el que se realizará

·         ¿CUÁNTO? : Etapas previstas y cantidad de actividades especificas a llevar a cabo.

·         ¿CÓMO? : técnicas a usar.

·         ¿CON QUÉ? : medios e instrumentos con los que contamos.

·         EVALUACIÓN: Monitoreo - Evaluación Parcial - Evaluación Final.



Prosiguiendo con la pauta marcada por este conjunto de preguntas, el diseño de un proyecto de intervención educativa tiene un primer paso que logre establecer una visión de lo que se pretende hacer. La denominación del proyecto es una introducción  en la que se presenta brevemente de qué se va a tratar el proyecto. Un buen diseño de un proyecto debe considerar ampliamente estos pasos iniciales, pues son la carta de presentación de todo el trabajo. Es así que se debe pensar en un título atractivo, pues se pretende que el éste sugiera la temática que va a abarcar el proyecto. Generalmente, el título se expresa en forma clara de tal manera que abarque entre 17 y 21 palabras aproximadamente. Además, es importante que haya concordancia entre el título, la problemática que se pretende resolver y los resultados que se esperan. Además, la redacción debe ser cuidadosa.

El siguiente punto a planear es el marco temático que es el apartado en que se definen las acepciones que se van a manejar de la terminología que se incluye en el proyecto educativo. Se debe considerar la orientación del proyecto para darle la acepción  más apropiada a los vocablos a utilizar. Esto permite cierto nivel de claridad semántica en el diseño general del proyecto. Adicionalmente, es recomendable hacer referencia a otros programas que hayan podido servir de precedente al proyecto que se está poniendo en marcha, con la finalidad de conocer las similitudes y diferencias que hayan podido existir entre la forma como se abordaron las problemáticas. Es importante enmarcar el estudio y nombrar aquellos trabajos que sirven de fundamento al proyecto que se pretende llevar a cabo. Como conclusión de este primer segmento del diseño de un proyecto, se menciona también el organismo ejecutor y patrocinante. Es necesario definir el grupo de gente que estará a cargo de llevar a cabo los procesos de la intervención y también el organismo que funge como patrocinador del proyecto.

La segunda parte del diseño del proyecto de intervención le da forma y caracterización al proyecto, pues lo define con amplitud. Es en esta sección donde se describe la naturaleza del proyecto, es  donde se debe expresar la génesis y la misión de todo el programa; de dónde viene y hacia dónde se dirige. Para lograr lo anterior, se propone que se haga una  descripción en forma de relato conciso de lo que se trata el proyecto, donde se asiente brevemente lo que se piensa hacer respecto a las áreas donde se hayan detectado cuestiones problemáticas o zonas de desarrollo. Es una  propuesta de la razón de ser del proyecto. En esta misma vertiente, se establece la urgencia del problema. Relatar el problema que se ha encontrado o las áreas de oportunidad y explicar la pertinencia de la implementación y la imposibilidad de posponer más un proyecto dirigido a atacar las problemáticas encontradas.

Emparejada a la descripción debe existir una propuesta de solución dentro del mismo segmento, pues la idea dominante de todo el trabajo es que se logren superar detalles encontrados en los procesos educativos. No es suficiente indicar lo que está fallando, es necesario decidir cuáles son los mejores caminos a seguir para lograr vencer las dificultades encontradas o fortalecer ciertas áreas. Es por ello que en esta parte del diseño se requiere explicar claramente por qué las propuestas que incluye el proyecto son las mejores y las más viables para afrontar decididamente las problemáticas identificadas.

Ahora bien, es importante llevar a cabo una delimitación de la parte tangible del proyecto, por lo que hay que considerar al marco institucional. Un punto sobresaliente a tomar en cuenta es que no siempre es la institución donde se implantará el proyecto la encargada de aplicarlo. Existen otras instituciones que se pueden hacer cargo del diseño e implementación de un proyecto. Por lo tanto, debe existir una clara definición de la naturaleza de la organización, su estructura orgánica y los procedimientos personales o administrativos que deberán llevarse a cabo.

Una vez descrito lo anterior, se está en posibilidades de continuar con una parte central en el diseño, pues proporciona un sentido claro de orientación y pone sobre bases firmes de la finalidad del proyecto. La finalidad debe justificar el proyecto y los objetivos, a la vez que establece un margen de  coherencia entre las pretenciones del proyecto y los objetivos marcados. Esta parte del diseño establece el rumbo a seguir y marca los tiempos en que se deben ir cumpliendo los pasos intermedios antes de llegar al puerto de destino. Los involucrados en el proceso adquieren certeza y confianza de llevar a cabo sus labores con una dirección bien marcada que les impida invertir esfuerzos y recursos en áreas que no son prioridad del proyecto.

La finalidad del proyecto tiene en la verificación a un aliado temperante, pues es el elemento que permite hacer diagnósticos durante la mayoría de los pasos del proceso. Es importante que las aspiraciones del proyecto brinden la oportunidad de llevar a cabo revisiones de la buena marcha de las distintas etapas. Por otro lado, se debe especificar si las finalidades contribuyen en sí a la consecución de un fin específico o son escalafones para la consecución de algún otro fin que las abarca. Sin embargo, el elemento central que le da un rumbo definido a la finalidad del proyecto es la elaboración de los objetivos tanto generales como específicos.

Los objetivos narran los propósitos del proyecto, la visión de lo que se pretende alcanzar y los logros que se esperan obtener al final del proceso. Deben ser congruentes con la definición del problema y con las estrategias a seguir para atacar la problemática. Se requiere que sean proporcionales a los demás componentes del proyecto, para evitar visiones cortas o anhelos inalcanzables.

Es así como el objetivo principal o general resume el plan maestro que marca en forma global el punto al que se pretende llegar con el proyecto. De manera más concreta, los objetivos específicos describen los pasos y acciones a llevarse a cabo para consolidar el objetivo general. Generalmente son descripciones de acciones que utilizan verbos en infinitivo y claramente dicen qué se va a lograr.

Los objetivos, para que sean útiles, deben gozar de tres características:

·         Claridad de formulación. Evitar las ambigüedades de tal forma que todos los involucrados en los procesos tengan ideas claras sobre su responsabilidad y sepan a dónde se dirige el proyecto.

·         Posibilidad de medida. Deben ser realistas y deben admitir las acciones tendientes a medir su avance, efectividad y nivel de realización.

·         Expresados en términos operativos. Aparte de ser claros y medibles, los objetivos deben estar encaminados a dejar implícitas las acciones que se van a emprender para lograr cumplirlos.



Por todo ello, es claro que se debe tener sumo cuidado en la elaboración y redacción de los objetivos, pues le dan un rostro presente y futuro al proyecto y establecen amplia y concretamente las finalidades del proyecto. Similarmente, las metas contribuyen a darle forma y sentido a los distintos pasos del proceso.



Las metas son los logros específicos que se van a alcanzar durante el proyecto y al final de este. Dan sentido práctico y operativo a los objetivos, describen acciones específicas, indican cuánto se quiere lograr, cuándo y dónde se pretende hacerlo. Las metas establecen movimientos concretos que se realizan para conseguir los objetivos y por lo tanto, brindan la oportunidad de realizar un seguimiento cercano y detallado de los logros que van conformando procesos terminados y que finalmente construyen el proyecto de intervención educativa como tal.



Ahora bien, con la finalidad de darle un sentido práctico al proyecto, se debe especificar quiénes, en qué medida, y en qué forma van a lograr acceder a los resultados positivos de la implantación del proyecto. En este apartado se indica en quién se estaba pensando cuando se decidió emprender un proyecto de intervención, es decir, quiénes serán los usuarios de las bondades de los resultados del proyecto. Por un lado, los beneficiarios pueden ser inmediatos, es decir se debe especificar quiénes son los usuarios directos del proyecto de intervención, y por el otro están los beneficiarios finales o indirectos, quienes reciben las bondades de los impactos del proyecto, aun cuando sea en forma secundaria o indirecta. En este apartado es preciso indicar:



·         Situación general de la institución.

·         Ocupación de los beneficiarios del proyecto.

·         Acceso a los servicios.

·         Criterios de inclusión o exclusión.

·         Zona geográfica determinada.

·         Procedimientos de selección.



En esta altura del diseño del proyecto, es conveniente mencionar la importancia de especificar las actividades de las que se componen los procesos. Las actividades son una descripción detallada de las acciones que se van a emprender para conseguir realizar las metas y los objetivos. Es necesario  describir en forma concreta cómo y con qué acciones se logrará llegar a la realización de las metas y de los objetivos, mediante un listado explícito de un programa de actividades encaminadas a obtener productos y conseguir metas. Se debe fijar la metodología a seguir, el ritmo y la dinámica del proceso. Así mismo, se incluyen las responsabilidades y cobertura de los involucrados en el proceso, la coordinación del desempeño de acciones, etc. Las actividades, a su vez, tienen en los productos su evidencia primordial.



Los productos son el resultado de realización de las actividades y la condición previa para el logro de las metas y de los objetivos. Es importante no confundir los productos con los efectos, que son el resultado de la utilización de los productos para lograr los objetivos. Para darle un seguimiento cercano a los productos, es necesario tomar en cuenta que deben cumplir con tres requisitos, el primero es que la realización de las actividades para obtenerlos pueda efectuarse y comprobarse. En seguida, se debe tomar en cuenta que los productos deben  estar ordenados según una secuencia temporal lógica y, finalmente, que sean realizables con los recursos disponibles.



Una vez considerados los productos como resultado de las actividades, la siguiente parte del diseño es una descripción de la localización física y la cobertura espacial. En otras palabras, en esta parte del diseño se debe especificar el lugar donde se lleva a cabo la intervención, los alcances y limitaciones de la actuación en los procesos de la intervención. Primeramente se menciona la ubicación a grandes rasgos y se denomina macrolocalización, que es la identificación de la zona o región donde se pone en marcha la intervención. En segundo término, se asienta la microlocalización, es decir, se especifica la ciudad, colonia y dirección de la institución o instituciones donde se emprende la intervención educativa.



Aparte de la localización, se debe proponer la respuesta a la pregunta cuándo, o lo que es lo mismo, la temporización. Se debe detallar cuándo inicia el proyecto, cuándo termina, cuándo se llevan a cabo las actividades, cuándo se evalúa, cuánto tiempo dura la implantación del proyecto de intervención, cuánto tiempo después se llevarán a cabo actividades o procesos de seguimiento, etc. Se deben especificar fechas y tiempos de inicio, duración y terminación para lograr ofrecer una visión global de proyecto de intervención.



A esta altura del diseño ya se ha respondido a la pregunta dónde y a la pregunta cuándo. Ahora toca el turno para responder a la pregunta con qué, mediante la identificación de las necesidades y los recursos. Para lograrlo, se sugiere relatar un pormenor de las necesidades del segmento de la población hacia quién va dirigido el proyecto de intervención con la finalidad de darle sentido a las acciones emprendidas, para lo cual debe haberse llevado un programa de recolección de la información pertinente. Por otro lado, todo proyecto requiere de una serie de recursos para lograr los objetivos y las metas. Son cinco tipos de recursos.



En el primer escalón se encuentran los recursos sociales, por lo que es necesario especificar los recursos con los que cuentan las personas o las instituciones para involucrarse en el proyecto. Por ejemplo, si existen centros que puedan ayudar a los padres con sus hijos mientras están involucrados en el proceso, o las redes sociales de las que disponen las personas para apoyarse durante la realización de las actividades.



Enseguida se mencionan los recursos humanos, es aquí donde se debe anotar el tipo de personal y sus credenciales con las que cuenta la implementación del proyecto. También se detallan  las funciones y responsabilidades de los involucrados en el proyecto. En este apartado es importante detallar lo siguiente:



·         Administración del proyecto: En el diseño del proyecto se incluyen los pormenores de las líneas de gestión para lograr la ejecución del proyecto.

·         Organigrama: Detalle jerárquico de los involucrados en el proceso. En qué parte de la organización se incluye el proyecto.

·         Funciones del personal: Enlistar las responsabilidades de cada uno de los agentes ejecutores del proceso.

·         Relaciones del personal: El flujo de la autoridad y ejecuciones del proyecto.

·         Mecanismos de control. Cómo se irá verificando el avance de las acciones y de las metas.

·         Sistemas de evaluación interna. Formas en que se marcará el alcance de los diferentes pasos del proyecto.

·         Canales de información. Qué formatos y vías se utilizarán para agilizar la información de todos los avances de los procesos del proyecto de intervención.

El siguiente tipo de recursos son los materiales, es decir, se especifica qué es lo que se necesita para desarrollar adecuadamente el proyecto. Están seguidos por los recursos técnicos que detallan qué instrumentos tecnológicos se utilizarán para una eficaz realización del proyecto. Finalmente, se mencionan los recursos financieros, cuya misión es el establecimiento de un presupuesto de los costos y gastos de la realización del proyecto. En pocas palabras, es imprescindible especificar la cantidad y calidad de recursos, servicios, bienes, etc. que son necesarios para la realización de los procesos incluidos en el proyecto.



Después de los recursos, el diseño del proyecto demanda que se asiente con claridad qué tipo de intervención se estará llevando a cabo. Tal es el caso que la intervención puede tener un formato individual o grupal. Por ello, hay que afirmar qué alcance tiene el proyecto y si abarca individuos o grupos de individuos. Si es grupal, entonces hay que especificar si es homogéneo o heterogéneo, a la vez que determinar puntos variantes o de encuentro respecto a la edad, las necesidades y la relación con el problema del grupo de población destinatario del proyecto de intervención. Si va a ser meramente informativo o implicará acción, se deberá definir si el proyecto que se emprende tiene como finalidad proporcionar información únicamente o también propone estrategias y acciones designadas para abordar las necesidades identificadas.



La intervención también requiere que se definan los métodos y técnicas a utilizar. Para sentar las bases en las que se recarga el proyecto, hay que especificar la metodología involucrada en este proyecto. Así mismo, se debe indicar qué procedimientos estarán dictando la ejecución de los diversos pasos que implica un proyecto de intervención.



Surge entonces la necesidad de dejar en claro qué procesos de evaluación se llevarán a cabo durante la implantación del proyecto y la valorización de los resultados obtenidos al final del mismo, con miras a hacer ajustes necesarios o emprender algún otro proyecto que ataque otras áreas que se hayan detectado que requieran atención. Para estas alturas, el diseño del proyecto está cercano a estar completo, tan sólo restan analizar los  factores externos o pre-requisitos de los logros, pues hay cuestiones de carácter externo sobre las cuales no se posee un control total y sin embargo pueden afectar radicalmente la realización efectiva del proyecto. Es por ello que, muchas de estas cuestiones son requisito para el buen término del proyecto, siempre y cuando se sepan manejar adecuadamente.



De esta forma, resulta importante tomar en cuenta que la especificación de estos factores implica que deben ser realistas y fundamentados, es decir, que tengan coherencia con las necesidades a cubrir. También que sean precisos y que se expresen en términos concretos. Finalmente, deben ser completos y exponerse ampliamente para su total comprensión.



Dentro de estos factores externos, se pueden mencionar los datos económicos, pues la realización de un proyecto supone unos costos y la disponibilidad de fuentes de recursos. Entre ellos se encuentran:



·         Gastos previstos. Qué se planea que represente un costo para la puesta en marcha del proyecto.

·         Material y equipo. Costo de mobiliario, costo de material.

·         Personal. Este gasto depende del número de personas que se planea participen activamente en el programa y que reciban pago por ello.

·         Dietas y desplazamientos. Gasto de desplazamiento personal: Transporte, alojamiento, alimentación y en general todos los viáticos.

·         Mantenimiento. Gastos fijos como el alquiler de un local para llevar a cabo el programa, luz, agua, gastos variables como posibles reparaciones, etc.

·         Gastos. Costo total, que es la suma de los diferentes gastos. Costo directo, lo directamente relacionados con la prestación del servicio. Costos indirectos, son servicios complementarios que se originan como resultado de la ejecución del proyecto. Costos fijos, no sufren variación, como los sueldos del personal. Costos variables, como la contratación de personal para tareas específicas.

·         Gasto comparativo con otros programas. En este apartado es importante proporcionar información acerca del gasto que supone otros programas en funcionamiento con objetivos similares.

·         Gasto comparativo con la no intervención. Establecer claramente el gasto que la no intervención tendría para el estado de la institución comparándolo con el estado que se conseguiría con la ejecución del programa.



Con base en lo anterior, se puede tener una visión de los puntos importantes sobre los cuales construir un diseño de un proyecto de intervención que logre subvenir las fallas encontradas o que presente caminos de acción orientados a aumentar el nivel de desempeño de un proceso educativo. Compete ahora, al responsable del proyecto, adoptar y adaptar los distintos pasos descritos para el diseño de un proyecto a su propio ambiente donde se requiera implantar un proyecto de intervención educativa.



Cada institución o centro donde se deba implantar una intervención posee rasgos propios y necesidades únicas, por lo que se debe llevar a cabo una planeación muy cuidadosa y detallada para que la implantación del proyecto de intervención educativa tenga un impacto positivo y los beneficiarios puedan hacer uso de los buenos resultados obtenidos.



Se ha pretendido mediante esta descripción general de un diseño de proyecto que el lector tenga una visión global de lo que implica llevar a cabo una empresa de tal magnitud, y que se informe con otras fuentes de los diferentes modelos que puede adoptar en su diseño propio.